martes, 17 de febrero de 2009

¡Genial!


Que feliz sería la vida poseído por el genio de Aladín, cumpliendo deseos y disfrutando con alegría de continuos, largos y buenos momentos. Pero mientras que no esté poseso, intentaré imitarle cuanto más pueda y saborear el fantástico sabor a crema tal día como hoy...o ayer. Salud y Nocilla

2 comentarios:

Mireia Ruiz dijo...

El cumplimiento de muchos de nuestros deseos, a falta de esos genios que salen de lámparas, dependen en parte de nosotros mismos, que somos los que, en ocasiones, nos ponemos trabas y nos empeñamos en no ser felices del todo...

El secreto está ahí mismo, en las pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena (te suena?), en esos buenos momentos y raticos en los que poner el "pause" y saborear la crema de la vida

Muak*

Anónimo dijo...

Con un genio como tú, todo, y sobre todo la crema, sabe mucho mejor. Un besazo de nutella ;D