Ha sucedido. Años y años. Comilonas tras comilonas. Gota a gota. Para acabar así. Todo en el reciclaje. Y encima vamos e incluimos algunos objetos de los desdichados suecos... En fin, que si no sabéis de que va la cosa, es que no habéis estado en mi piso. Ale, fideuá para celebrarlo. Snif Snif